SESIÓN 3
ESTRATEGIAS PARA LA
COMPRENSIÓN DE PALABRAS
En la tercera y cuarta sesión se aborda la comprensión de textos en forma
específica. En esta tercera sesión, se trabajan estrategias para comprender las
palabras desconocidas que podemos encontrar en un texto cualquiera desde estrategias de uso de vocabulario conocido Y uso de contexto
CONTENIDO
1. Comprensión específica de textos: comprensión de palabras
2. Estrategias para la comprensión de palabras
a. Uso de vocabulario conocido
b. Uso de contexto
c. Uso de las familias de palabras
d. Uso de sinónimos o antónimos
e. Repaso de todas las estrategias para comprender palabras
Se dejan los siguientes
Link para que el estudiante investigue:
COMPRENSIÓN ESPECÍFICA DE TEXTOS: COMPRENSIÓN DE PALABRAS
¿QUÉ SIGNIFICA COMPRENDER UN TEXTO EN EL NIVEL
LITERAL?
Comprender un texto en el nivel literal es comprender todo lo que el autor
comunica explícitamente en este. Es entender el significado de las palabras que
aparecen en él, al menos las que son indispensables para el sentido del texto.
Es descifrar lo que dicen todas las oraciones que aparecen en el texto. Es
comprender cada párrafo del texto. Entender todos esos elementos del texto
permite al lector llegar a una idea completa de lo que el autor ha escrito.
Para comprender un texto en este nivel, el lector se sirve de todo el
vocabulario que posee, incluyendo los diferentes significados que puede tener
una palabra en el uso coloquial o cotidiano, en ciertas regiones, o en
determinados contextos. Acude a su conocimiento de cómo funciona su lengua
(cómo se estructuran las oraciones y los párrafos). Recurre también al sentido
común sobre cómo se establecen ciertas relaciones entre ideas.
Comprender un texto no es un proceso lineal en el que primero se entiende
lo que el autor dice y luego se hacen inferencias y valoraciones (que ya fueron
explicadas en el anterior apartado). El lector lee de corrido y va
interpretando el texto en todos los niveles.
Solamente cuando no comprende lo que dice el autor, por ejemplo una palabra
que aparece en el texto, el lector utiliza alguna estrategia para comprender
esa palabra; es decir, se concentra en el nivel de comprensión literal, sin
combinarlo con los otros niveles. Pero cuando logra una aproximación al
significado de esa palabra, vuelve a la lectura y a la comprensión global del
texto, haciendo inferencias y valorando lo que el texto dice. Cuando el lector
se encuentra con una oración que no comprende, se concentra conscientemente en
utilizar alguna estrategia para entender esa oración.
Cuando puede expresar la idea del autor en forma clara, vuelve al nivel de
interpretación del texto, combinando los tres niveles. La comprensión de un
texto es, pues, un proceso en el que hay saltos de un nivel a otro.
Dentro de la comprensión específica del texto el lector trabaja la
comprensión de palabras, de oraciones y de párrafos. Tampoco aquí el lector
hace un proceso lineal. No va de la comprensión de palabras a la comprensión de
oraciones y finalmente a la de párrafos. Dentro del proceso que realiza para
comprender el texto en forma específica, el lector también da saltos entre la
comprensión de oraciones, la comprensión de palabras y la comprensión de
párrafos según las necesidades que le va presentando la lectura.
Es posible que un lector no comprenda el significado de una oración. Pero,
luego de aplicar estrategias para comprenderla, puede darse cuenta que dentro
de esa oración hay una palabra que no comprende y entonces pasa a utilizar una
estrategia para aproximarse a su significado. Cuando la entiende, vuelve a
intentar comprender la oración que le causó dificultad.
Eso mismo sucede cuando está leyendo un párrafo. Puede estar comprendiendo
el párrafo, pero cuando quiere extraer o expresar la idea que hay en él, se da
cuenta de que hay una oración o una palabra que no comprende.
Entonces se concentra en aplicar alguna estrategia para entender ese
elemento y una vez que puede expresar su significado vuelve a tratar de
comprender el párrafo en su totalidad.
ELEMENTOS QUE CONFORMAN UN TEXTO
Un texto es un todo. Y ese todo está compuesto por elementos más pequeños,
que en su orden descendente son: apartados, párrafos, oraciones y palabras. El
texto puede tener apartados o capítulos o subtemas. Cada apartado de estos está
compuesto de párrafos. Cada párrafo está formado por oraciones. Cada oración
está compuesta de palabras. Incluso cada palabra está conformada por partes.
Algunas de esas partes que forman la palabra contienen el significado principal
y otras partes, como los sufijos y prefijos, poseen los significados
complementarios.
Un texto tiene una estructura formal – que son las partes que tiene según
el tipo de texto – (ya las estudiamos en la primera unidad de este curso). El
texto también tiene una estructura de ideas – que está formada por el plan de
ideas que desarrolla el texto – es decir, su contenido. La estructura de ideas
es lo que se dice en cada parte del texto (en cada parte de la estructura
formal).
Un lector debe tener en cuenta cómo está organizado el texto, es decir qué
partes tiene. Conocer esto lo orienta para poner en juego sus conocimientos
sobre qué tipo de texto es, qué intencionalidad puede tener, qué función
pretende cumplir y qué puede esperar de ese tipo de texto.
Un lector también debe desentrañar la estructura de ideas del texto, es
decir sus contenidos. Para realizar esta tarea, el lector tendrá que enfrentar
una operación mayor o básica que consiste en comprender lo que el autor quiso
comunicar – comprensión específica del texto–.
Esta operación mayor de extraer la estructura de ideas del texto implica
otras operaciones menores (comprensión de palabras, comprensión de oraciones,
...) que conducen a la comprensión del texto en su totalidad.
Un lector experto, mientras lee, utiliza estrategias combinándolas. Sin
embargo, por razones didácticas, vamos a aprender a usarlas una a una y por
separado, para que este aprendizaje se haga de manera rigurosa y sistemática.
Esto permitirá que los participantes puedan utilizarlas después en la
comprensión lectora de manera más flexible, atendiendo a las necesidades de
cada uno como lector y a las exigencias y retos que el texto le presenta en
cada momento.
Las operaciones son:
1. Comprensión de palabras. Para ello, tomamos las siguientes estrategias:
uso de vocabulario conocido, uso del contexto, familias de palabras y uso de
sinónimos o antónimos.
2. Comprensión de oraciones. Tomamos las siguientes estrategias: extracción
de la idea que hay en una oración, reordenamiento de la oración, uso de
referentes nombrados por pronombres y análisis de matices de la oración.
OPERACIONES Y ESTRATEGIAS
DE COMPRENSIÓN LECTORA
¿QUÉ SE TRABAJARÁ EN ESTA SESIÓN?
En esta sesión se trabajarán algunas estrategias que un lector puede
utilizar para aproximarse el significado de palabras desconocidas para él. Dará
pautas sobre cuáles son esas estrategias y en qué consisten. Facilitará la
comprensión de cómo se aplican dichas estrategias y propiciará su ejercitación
en casos concretos.
Desarrollar las habilidades personales para aplicar las estrategias que se
proponen en esta unidad y garantizar que cada uno de los participantes mejore
su capacidad lectora, son resultados ligados a la práctica personal de cada
participante. Dependerán de que cada uno tenga la constancia, la tenacidad y la
voluntad de ponerlas en práctica cada vez que se enfrente a la lectura de un
texto.
Cuestionario:
1. ¿Qué estrategias utiliza usted, como lector para comprender un texto?
Haga una lista de las estrategias que usa.
2. Si no comprende una palabra que aparece en el texto, ¿qué hace usted?
Describa las estrategias que usa.
3. ¿Le ha sucedido que a veces comprende todas las palabras del texto y,
sin embargo, no puede comprender una oración? ¿Qué hace en ese caso? Describa
lo que hace para comprenderla.
ESTRATEGIAS PARA LA
COMPRENSIÓN DE PALABRAS
a. PRIMERA ESTRATEGIA: USO DE VOCABULARIO CONOCIDO
La primera estrategia que un buen lector usa para comprender palabras es
buscar, dentro del vocabulario que conoce, el significado de las palabras que
encuentra en el texto. Un lector adulto sabe el significado de muchas palabras
de las que encuentra en el texto. Por tanto, con la mayoría de ellas solo
necesita revisar en su mente el significado. Esto requiere del lector apenas
una fracción de segundo, imperceptible para el lector mismo.
Dentro de estos saberes, además de la cantidad de palabras que posee el
lector, se encuentra el conocimiento del significado de algunas siglas.
Cuando los usuarios encuentran una sigla, pueden saber de qué se está
hablando, pues conocen a qué se refiere esa sigla.
Ejercicio # 1:
Lea las siguientes siglas: AGD, IESS, CONESUP, UNE, SRI, EEUU, ONG, MPD,
PSP, PSC, CAF, TSE.
a. Escriba el significado de cada una.
b. Construya una oración
con cada una.
A pesar de la gran cantidad de palabras que conforman el vocabulario
(léxico) de un adulto, ningún hablante, por muy instruido o sabio que sea,
conoce el significado de todas las palabras de su lengua materna. Para
comprender esas palabras que no conocemos, se pueden usar varias estrategias.
Para definir si se deben usar otras estrategias adicionales en la
comprensión de una palabra, primero el lector tiene que hacerse consciente de
cuáles palabras no conoce. Algunos adultos (así como muchos adolescentes y
niños) a veces pasamos por alto palabras de las cuales no sabemos el
significado. El cerebro, casi automáticamente, reconoce cuándo una palabra es
nueva para nosotros. Pero, a veces, las palabras pueden tener una cercanía
sonora o gráfica con otras y esto nos puede llevar a pensar que ya la conocemos,
cuando en realidad es una palabra que leemos o escuchamos por primera vez, o en
la que nunca nos hemos detenido a pensar si conocemos su significado.
HAGAMOS UNOS EJERCICIOS:
Ejercicio # 2:
Tome el siguiente texto y subraye la o las palabras que no conoce:
Paulo Freire, “en sus primeras formulaciones, que son las que tuvieron
mayor repercusión, ponía altas expectativas en la acción educativa, pero no en
la escuela como institución, sino en las modalidades no formales. Allí la
educación popular superaría el vínculo «bancario» y se haría concientizadora.
Con el correr de los años, sus expectativas se fueron morigerando, al
tiempo que volvió a creer en el potencial transformador de la institución
escolar.” (Siede, 2007: 37).
Ejercicio # 3:
Tome el siguiente texto y subraye la o las palabras que no conoce:
“Esto planteaba Michel Foucault en una entrevista de 1984, preocupado por
desmerecer ciertas lecturas de su propia obra, que parecían convalidar
estructuras omnímodas e irresistibles juegos de poder.” (Siede, 2007: 45).
Ejercicio # 4:
a. Defina las siguientes binas de palabras:
Sinapsis – Sinopsis
Paliar – palear
Sección – sesión
Accesible – asequible
b. Discutan la diferencia que hay entre los significados de cada pareja de
palabras.
Ejercicio # 5:
Busque una palabra que quiera decir lo mismo que:
Mitigar
Adolecer
Profuso
Cesión
Un lector no necesita conocer los significados de todas las palabras que
encuentra en un texto. Una persona puede comprender un texto sin comprender
todas y cada una de las palabras. Este esfuerzo que significa aplicar una
estrategia para comprender las palabras desconocidas es necesario hacerlo para
comprender al menos aquellas palabras que son claves para entender el texto. Es
decir, solo vale la pena invertir tiempo en desentrañar el significado de
aquellas palabras sin las cuales el texto no se puede comprender.
Las estrategias que se pueden usar para este fin son:
• Uso del contexto
• Familias de palabras
• Uso de sinónimos y
antónimos.
B. SEGUNDA ESTRATEGIA PARA COMPRENDER PALABRAS: USO DEL CONTEXTO
¿QUÉ ES UN CONTEXTO?
Antes que ingresar a la estrategia de uso del contexto, vamos a definir qué
es un contexto.
Partamos de algunos ejemplos para llegar a la definición del concepto:
Cuando somos espectadores en una situación determinada, podemos ver la
situación como un “todo”. Ese todo está compuesto por varios elementos.
Y cada elemento debe guardar armonía con los demás elementos y con el todo.
Pongamos el caso de una ceremonia de matrimonio católico: La novia va
vestida de blanco, muy elegante. El novio va vestido de terno y con corbata o
corbatín, también muy elegante. Las damas de honor llevan vestido de gala.
Todos los invitados están elegantemente vestidos. De pronto la gente se queda
mirando los pies del novio. ¿Qué pasó? Pues que el novio está muy elegante,
pero no tiene zapatos de cuero, sino unos tenis llenos de barro.
¿Este elemento (los tenis llenos de barro) es armónico con el resto de
elementos? ¿Es armónico con el todo (es decir esta ceremonia específica que
estamos narrando)? ¿Cuál es la explicación?
Después de haber revisado este caso, veamos entonces lo siguiente:
¿Cuáles son los elementos que están involucrados en esta situación?
¿Cómo debe ser la relación entre los diferentes elementos que componen esta
situación?
Ejercicio # 6:
Proponga cuáles son los elementos que conforman el todo “aula de clase” y
que están relacionados entre sí de manera armónica.
Ahora vamos a dar ejemplos de cuándo un elemento está fuera de contexto:
1. Vamos a suponer que tenemos un dibujo de un hombre en una barca que
flota en el agua y remando con una escoba. El elemento que no pertenece al
dibujo será la escoba. Ese es el elemento “que no pertenece” o que está fuera
del contexto.
2. Si en la playa de pronto hay un hombre echado en la arena, tomando el
sol con terno de paño y corbata, ese hombre (vestido de esa manera) está fuera
del contexto. Es decir no es armónico con los demás elementos que conforman ese
todo.
Ejercicio # 7:
Ahora, en grupos de tres personas, analicen el siguiente acertijo: Alberto
está muy nervioso, pues mató a Diana, la bailarina. Llega su hijo y ve a su
papá triste y pálido. En el suelo hay vidrios regados y un gran charco de agua.
A Alberto no le gustaría que su hijo se enterara de que él mató a Diana.
Pero el niño ya sospecha qué fue lo que pasó.
Respondan: ¿Quién es Diana? ¿Qué es una bailarina? ¿Qué fue lo que pasó?
¿Por qué se murió Diana?.
¿CÓMO FUNCIONA LA ESTRATEGIA DE USAR EL
CONTEXTO?
Ahora que ya sabemos qué es un contexto, trabajemos la estrategia para
comprender palabras a través de su uso.
Esta estrategia la podemos utilizar, a veces, sin que nos la hayan enseñado
explícitamente. Simplemente, y sin saber cómo lo hacemos, examinamos el
contexto en el que se encuentra una palabra desconocida y, sin ser muy
conscientes de cuál es el proceso que seguimos, extraemos el significado de la
palabra extraña.
Un ejemplo de cómo funciona es lo misteriosa que esta operación aparece a
la mente de los niños. Por ejemplo, cuando ellos están leyendo en voz alta, un
adulto les puede decir: “ahí no dice crear sino criar”. El niño se sorprende.
Pero es en realidad el contexto el que nos indica que la palabra adecuada es
“criar”. Un adulto está utilizando esta estrategia cuando protagoniza este
hecho.
Hay situaciones en que la oración o las demás palabras que acompañan a la
palabra desconocida no nos orientan sobre cuál es el significado de la palabra
desconocida.
Por ejemplo, en la oración: “El universo es inconmensurable”, el contexto
no nos ayuda a saber qué significa inconmensurable, pues si reemplazamos a esa
palabra por cualquiera otra, la idea queda armónica. Así si decimos: “El
universo es grande”, o “El universo es maravilloso”, o “El universo es oscuro”,
cualquiera de estas palabras se encuadra armónicamente con el resto de las
palabras. Esto quiere decir que el contexto, es decir las otras palabras que
forman esa oración (los otros elementos del todo) no ayudan a saber qué
significa la palabra inconmensurable, ya que cualquier palabra encuadra bien en
la oración.
Pero en otras ocasiones las palabras que conforman la oración y que
acompañan a la palabra desconocida, nos orientan sobre qué significa esa
palabra.
Por ejemplo, si decimos: “Hasta este momento, para el ser humano, el
universo es inconmensurable, ya que aún no se han desarrollado suficientemente
los aparatos para medir las distancias que hay en él.” En esta oración sí hay
unas palabras (elementos que conforman el todo) que al relacionarlas nos pueden
orientar sobre el significado de la palabra “inconmensurable”. Por ejemplo las
palabras: “medir distancias que hay en el universo” – “no hay aparatos para
medir” – Si relacionamos esos elementos con “el universo es inconmensurable
para el humano” y con “hasta ahora”, podremos aproximarnos al significado de
inconmensurable: como “no medible”.
Por esta razón es que solo se puede usar el contexto en el caso de que las
palabras que rodean o acompañan a la palabra desconocida obliguen a un
determinado significado para dicha palabra.
Veamos un ejemplo:
Si tomamos la siguiente oración, podríamos decir cuál es la palabra que
falta en ella, gracias a las demás palabras que la acompañan:
“Los niños necesitan la protección de su __________________ para sentirse
seguros.”
Las pistas que nos da la oración son:
“Necesitan protección”, “seguros” y “niños”.
¿Quiénes protegen a los niños? O ¿quiénes dan seguridad a los niños?
Podemos responder: los padres, los adultos, la familia, el padre, la madre.
Como la palabra que está antes de la palabra faltante es: “su”, entonces la
palabra que falta no puede ser “padres”, pues no podemos decir “su padres” ni
tampoco puede ser “adultos” pues no podemos decir “su adultos”.
Entonces la palabra faltante puede ser: “madre” (su madre), “padre” (su
padre) o “familia” (su familia).
Escribamos la palabra que falta en la oración.
Ahora veamos otro ejemplo en donde aparecen todas las palabras del texto,
pero quizá una no es conocida por nosotros:
Trabajemos a profundidad un ejemplo de cuál es el proceso que debe mos seguir
para usar el contexto con el fin de extraer el significado de una palabra
desconocida. Tomemos la siguiente oración:
Las situaciones que provocan cierta imprevisibilidad en el niño, que causa
sorpresa en él, suelen disparar la curiosidad. (Tomado de Huertas, 1997: 152)
1. La palabra desconocida es: imprevisibilidad.
2. Elegimos los elementos que se pueden relacionar con la palabra
imprevisibilidad:
a. Las situaciones provocan (imprevisibilidad).
b. La imprevisibilidad causa sorpresa.
c. Las situaciones que provocan (imprevisibilidad) disparan la curiosidad
en el niño.
3. Establecemos relaciones entre los elementos:
a. Si las situaciones provocan imprevisibilidad y la imprevisibilidad causa
sorpresa en el niño, entonces la imprevisibilidad debe tener alguna relación
con sorpresa. Entonces la imprevisibilidad es la causa de la sorpresa.
b. La imprevisibilidad es provocada por situaciones y la imprevisibilidad
causa sorpresa y esas situaciones que provocan imprevisibilidad disparan la
curiosidad. Entonces, la imprevisibilidad, la sorpresa y la curiosidad deben
tener alguna relación.
c. Definamos sorpresa: es aquello que no esperamos. Pensemos, qué relación
tiene la curiosidad con la sorpresa: lo que nos sorprende (lo que no esperamos)
captura nuestro interés, nuestra curiosidad, queremos saber qué es o por qué
sucede. Lo imprevisible es lo que nos causa sorpresa y la sorpresa hace que
queramos averiguar qué es lo que sucede. Entonces, la imprevisibilidad debe ser
lo que no esperamos, lo que no hemos previsto que pase, lo que no teníamos
previsto, no lo habíamos visto antes, no lo habíamos visto con anticipación.
4. Retomamos la oración y ubicamos este significado. Así nos queda:
Las situaciones que provocan algo que el niño no ha previsto (no ha
anticipado), que causa sorpresa en él, suelen disparar la curiosidad.
5. Verificamos si la oración queda con una idea coherente: Vemos que
cambiando la palabra desconocida por ese significado que extrajimos, a partir
de relacionar los elementos pertenecientes al contexto en que se encuentra esa
palabra extraña, podemos comprender claramente el sentido de toda la oración.
Aunque en este caso, para poder incluir el significado que encontramos haya que
cambiarle un poco la redacción a la oración.
Como vemos, en esta estrategia, el lector está realizando ciertos procesos
intelectuales, como el análisis (al identificar elementos de un todo y
separarlos) la síntesis (al establecer relaciones entre esos elementos ya
analizados) y la generalización (al proponer un significado para una palabra
con base en el análisis y la síntesis que ya se han hecho).
Ahora hagamos ejercicios en los que pongamos a funcionar esta estrategia
que hemos aprendido:
Ejercicio # 8:
Tome el siguiente texto:
El lenguaje natural del ser humano es el contacto con otros seres humanos,
es decir, con agentes socializadores. (Tomado de Huertas, 1997: 217).
Determine los elementos que se relacionan con la expresión que aparece en
negrita y establezca el tipo de relaciones, para finalmente proponer el
significado de esa expresión.
Ejercicio # 9:
Tome el siguiente texto:
El proceso que trasunta hacia enfoques más abiertos a nuevas metodologías
que dignifiquen a los seres humanos, no siempre resulta entendido ni
comprendido por mentes conservadoras, que se resisten a la posibilidad de
cambios. (Tomado de Guerra, 2007: 1)
Determine los elementos que se relacionan con la palabra que aparece en
negrita y establezca el tipo de relaciones, para finalmente proponer el
significado de la palabra que aparece en negrita.






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