SESION 2
COMPRENSIÓN GLOBAL DE TEXTOS 2
En la primera y segunda sesión se aborda la comprensión global de los
textos. Dentro de esta comprensión global de los textos se trabajan aquellas
estrategias relacionadas con las operaciones que un lector realiza para hacerse
una idea general de lo que se expresa en un texto, para inferir algunas ideas a
partir de ello y para hacer algunas valoraciones.
En esta segunda sesión se trabajará
específicamente sobre las estrategias para comprender un escrito a partir de las expectativas del lector y las
habilidades pragmáticas que posee para descifrar lo que el autor comunica.
CONTENIDO
1. Relación entre expectativas del
lector y comprensión global del texto
2. Conocimientos y habilidades
pragmáticas en la comprensión de textos
Se dejan los siguientes
Link para que el estudiante investigue:
Relación entre expectativas del lector y comprensión global del texto
Página web: https://es.scribd.com/doc/102309088/Relacion-entre-expectativas-del-lector-y-comprension-global
Conocimientos y habilidades pragmáticas en la comprensión de textos
Presentación: https://vdocuments.site/relacion-entre-expectativas-del-lector-y-comprension-global.html
Recuerde
Dentro de la comprensión
global de los textos se trabajan aquellas estrategias relacionadas con las
operaciones que un lector realiza para hacerse una idea general de lo que se
expresa en un texto, para inferir algunas ideas a partir de ello y para hacer
algunas valoraciones.
RELACIÓN ENTRE EXPECTATIVAS DEL LECTOR Y COMPRENSIÓN GLOBAL DEL TEXTO
Como sabemos, no todo lo que cae en nuestras manos resulta igualmente interesante
o pertinente para leer. Nuestra selección de aquello a lo que le dedicamos
tiempo de lectura está guiada por nuestras ideas sobre la utilidad que tiene
leer un texto para satisfacer alguna necesidad o curiosidad nuestra. Esas
necesidades no siempre son pragmáticas. Es decir, no siempre van encaminadas a
hacer algo productivo. Muchas cosas las leemos por el placer de conocer un
autor, deleitarnos con un estilo, de conocer una obra, de conocer sobre un tema
que nos apasiona, o de descansar de las labores diarias. Leemos otros textos
para saber sobre un tópico en el que estamos trabajando, para estudiar, para
hacer un deber, para preparar una clase, etc. Sin embargo, en todos estos
casos, estas lecturas satisfacen para nosotros alguna necesidad. Además de
saber qué lectura nos puede servir o agradar, nuestras ideas sobre la utilidad
de leer un texto nos dan la oportunidad de hacer una primera aproximación a la
comprensión del mismo, pues nos permiten enmarcarlo dentro del conjunto de
temas y productos culturales disponibles.
El lector necesita definir su propósito cuando decide buscar un texto para
leer. Consideremos, por ejemplo, el caso de un docente que debe dictar una
clase sobre un asunto determinado y quiere, en consecuencia, buscar información
sobre tal asunto. En ese caso, el propósito guiará la búsqueda de los textos
pertinentes, según el tema de los mismos. Si, en cambio, la persona quiere
descansar, y no se siente dispuesta a comenzar la lectura de una novela, puede
elegir la lectura de un cuento corto. En ambos casos, las expectativas (o lo
que espera un lector de un texto) o necesidades del lector (el para qué lee un
texto) guiarán sus búsquedas.
Así mismo, por ejemplo, si el lector ha visto un documental televisado
acerca de la Segunda Guerra Mundial, pero este documental no abordó el asunto
de cómo Hitler llegó a gobernar a Alemania, entonces es probable que le surja
la inquietud de cómo esto ocurrió. De nuevo, entonces, esta curiosidad o
expectativa que se ha generado con un documental o una lectura guiará la
búsqueda que sobre el tema haga el lector, la elección del tipo de libros u
otros medios que pueda consultar y la fuente en la que espera encontrarlos.
Las expectativas y propósitos del lector son factores importantes dentro de
los procesos de búsqueda y procesamiento de los textos, que se suman a los que
mencionamos en el apartado anterior. La razón por la cual toda esta información
ayuda al proceso de comprensión, es que las expectativas con que el lector
enfrenta una lectura permiten definir el tipo de texto que va a leer y su
estructura típica, con lo que puede activar en su mente una especie de formato
o plantilla que ordena la lectura y le permite acomodar los elementos de
contenido dentro de ella. Adicionalmente, estas expectativas están asociadas a
un conjunto de saberes previos que sirven como anclaje para las nuevas ideas
que encuentre en el texto.
Tomemos nuevamente el ejemplo de la Segunda Guerra Mundial. La motivación
del lector hacia la investigación sobre cómo Hitler llegó al poder en Alemania
está asociada a unos conocimientos previos que adquirió en el programa
documental que vio. Su motivación para ver el documental debió estar asociada
con un conjunto de informaciones que poseía antes de verlo: sobre las guerras,
los regímenes totalitarios, la tecnología bélica, o cualquier otro que se
relacionara de alguna manera con lo que iba a ver.
Todos estos conocimientos, como dijimos, le servirán al lector para
comprender mejor lo que va a leer ahora, en una nueva fase de investigación.
De este modo, las nuevas lecturas que haga esta persona tienen ya un
espacio abierto en su mente para que los datos que le aportan se puedan
relacionar con lo que ya sabía. Además, el tipo de inquietudes y necesidades
intelectuales que han surgido guiarán la selección de los datos que le aportan
información sobre el tema.
Se puede afirmar que cada vez que un lector (o espectador de documentales
televisivos, radiales, etc.) realiza una lectura, lleva a cabo una
contrastación entre sus expectativas, es decir aquello que esperaba encontrar y
lo que realmente encuentra en el texto. A través de esta operación, el lector
está en capacidad de determinar qué elementos del texto satisfacen las
curiosidades con que lo abordó, de modo que puede seleccionar lo que es para él
pertinente y puede también definir con precisión qué inquietudes y necesidades
de conocimiento no fueron satisfechas por el texto. Todo esto le orientará en
nuevas búsquedas y contribuirá a realizar nuevas lecturas, más selectivas y más
organizadas, con las ventajas que esto conlleva.
De este modo, se pone en marcha un proceso cíclico que va nutriendo tanto
los contenidos como las estructuras de conocimiento del lector y va,
consecuentemente, mejorando la capacidad de este para buscar, procesar y
comprender nuevos textos. Un conocimiento más amplio del panorama de las
producciones culturales en un campo del conocimiento habilita al lector para
determinar con mayor precisión qué y dónde buscar la información que su proceso
de conocimiento le va requiriendo; un conocimiento más amplio de los tipos de
textos y sus estructuras típicas le permite realizar lecturas más ordenadas y
eficaces; y un saber más amplio sobre un área del conocimiento en particular
aporta un mayor número y una mejor calidad de anclajes para articular y
mantener los nuevos conocimientos adquiridos.
ESTRATEGIAS DE COMPRENSIÓN RELACIONADAS CON LAS EXPECTATIVAS DEL LECTOR
Tomar conciencia sobre las expectativas que tenemos a la hora de abordar un
texto tiene, como vimos, una gran utilidad en función de comprender mejor su
contenido. Por ello, vale la pena organizar las operaciones mediante las cuales
podemos hacer conciencia de esas expectativas y aplicar dicha conciencia al
análisis del texto.
EJERCICIOS
Realicemos, ahora, algunos ejercicios que permitan poner en práctica estas
estrategias y combinarlas con las que ya hemos aprendido:
Ejercicio # 1:
Lea cada uno de los siguientes títulos y trate de predecir sobre qué
tratará cada texto. Escriba sus respuestas.
a. Mejorando la calidad de una educación para todos
b. Hacia una clarificación de la educación intercultural
c. La formación de profesores en Francia (Los IUFM Y Los CFPP)
d. Despolitizando la educación
e. Educar “como Dios manda”
Ejercicio # 2:
Retome los títulos y plantee al menos una pregunta que exprese lo que usted
quisiera averiguar a través de cada uno de los textos que estos títulos
encabezan (expectativas).
Ejercicio # 3:
Tome cada uno de los títulos y escriba cinco ideas que expresen
conocimientos que usted ya posee sobre el tema.
Ejercicio # 4:
Lea el artículo siguiente y compare su respuesta del ejercicio # 1 –
literal a, en el que predecía sobre qué se podía tratar el artículo, con el
contenido efectivo del artículo.
Determine si sus predicciones corresponden o no al contenido del artículo.
Ejercicio # 5:
Lea el siguiente artículo y revise sus respuestas del ejercicio # 2.
Intente responder las inquietudes que planteó sobre el artículo en cuestión, y
determine si el artículo las satisfizo, solo lo hizo parcialmente o no las
satisfizo en absoluto.
Ejercicio # 6:
Lea el siguiente artículo, revise sus respuestas del ejercicio # 3, y
analice de qué manera se relacionan sus ideas previas con las ideas que el
artículo presenta: Determine si estas ideas coinciden con las que plantea el
artículo, si solo lo hacen parcialmente, si son opuestas o si no se relacionan
en absoluto.
Ejercicio # 7:
Resuelva con su grupo de compañeros las siguientes preguntas:
a. ¿Fue útil plantear sus ideas previas respecto a un artículo, como hizo
en el ejercicio # 3, para comprender mejor el texto? ¿Lo hubiera comprendido
tan bien si hubiera omitido este paso? ¿Por qué? ¿Para qué sirve a un lector
plantear sus ideas previas antes de leer un texto?
b. ¿Fue útil para comprender el artículo haber intentado predecir el tema
del mismo a partir de su título, tal como lo hizo en el ejercicio # 1? ¿Lo
hubiera comprendido tan bien si hubiera omitido este paso? ¿Por qué? ¿Para qué
sirve a un lector tratar de predecir el tema de un artículo a partir de su
título?
c. ¿Fue útil para comprender el artículo haber formulado preguntas sobre el
tema que este trata, antes de realizar la lectura, tal como lo hizo en el
ejercicio # 2? ¿Lo hubiera comprendido tan bien si hubiera omitido este paso?
¿Por qué? ¿Para qué sirve a un lector formularse preguntas sobre el tema de un
artículo antes de su lectura?
2. CONOCIMIENTOS Y HABILIDADES PRAGMÁTICAS EN LA COMPRENSIÓN DE TEXTOS
Consideremos una expresión lingüística común: “Abra los ojos”. Cualquier
hablante del español sabrá que esta expresión constituye una orden que le da un
hablante a otro para que despegue los párpados y abra los órganos sensoriales
de la visión. Sin embargo, si ponemos esta misma expresión en diferentes
contextos comunicativos, podemos interpretar la misma de maneras diversas.
Consideremos, por ejemplo, la situación en la que una persona dirige esta
expresión a otra que se encuentra dormida: en este caso, el hablante no solo le
está dando la orden de que despegue los párpados, sino que además le está
ordenando que despierte. En cambio, si la expresión es usada por alguien que le
está advirtiendo a otra persona de ciertos peligros que esta parece no
percibir, la expresión ya no es una orden para que despegue los párpados, sino
una sugerencia para que afine su percepción con respecto a una situación que
parece no comprender cabalmente. Si, finalmente, la expresión es usada por un
médico que desea ver en el iris los signos que le permitan conocer el estado de
salud de su paciente, la expresión probablemente traduzca exactamente la orden
del médico para que el paciente despegue al máximo los párpados, y de este modo
poder ver en el interior de los ojos.
Tal como lo muestra el ejemplo, la comprensión completa de una expresión,
una oración o un texto, va más allá de descifrar el significado literal de las
palabras y oraciones que lo componen, pues exige que el lector (o el escucha)
establezca además relaciones entre lo que el mensaje dice en cada una de las
palabras (literalmente o que denota) y el contexto en el que ese mensaje es
empleado, para captar de manera más completa las intenciones comunicativas de
quien lo empleó.
El conjunto de conocimientos y habilidades que le permiten a un usuario de
la lengua captar las intenciones comunicativas no explícitas de un mensaje, a
partir de la relación entre el mensaje y el contexto en que se produce, se
llaman conocimientos y habilidades pragmáticas. Estos conocimientos y
habilidades pragmáticas de una lengua que se conoce bien, son los que, por
ejemplo, permiten a una persona saber cuándo una expresión es usada en un
sentido irónico o humorístico y no en el sentido plano de la expresión; con un
matiz de duda y no en un sentido afirmativo; para aportar elementos a una
discusión o, por el contrario, para evadir la misma; para expresar sentimientos
y creencias o para ocultarlos y matizarlos. En todos estos casos, el contexto
ofrece las pistas para que el escucha o lector pueda determinar el significado
completo del mensaje.
La habilidad pragmática se adquiere con la experiencia y gracias a la
observación atenta y crítica de la forma como se encadenan los mensajes con el
curso de la interacción entre las personas. Es por ello que, cotidianamente,
algunos de nosotros no comprendemos el sentido completo de una expresión, pues
no logramos captar y relacionar los elementos del contexto que nos indican, por
ejemplo, que lo que alguien dice no expresa su verdadero parecer, sino que está
haciendo un chiste. Y entonces se produce un malentendido y quedamos como
ingenuos. Tal ingenuidad tiene que ver, justamente, con un desarrollo limitado
de nuestros conocimientos y habilidades pragmáticas.
Ejercicio # 8:
a. Tome la expresión “No me tomes el pelo”.
b. Explique qué puede entender una persona cuando alguien le dirige esta
expresión. Diga en qué situaciones alguien puede interpretar la expresión de
esta manera.
c. Describa al menos una situación en la que una persona pueda interpretar
esta expresión en el sentido literal de la misma.
d. Explique por qué, en un determinado contexto, esta expresión puede tener
el sentido (connotación) que usted ha anotado, y qué relaciones tiene esta
connotación con el sentido literal (denotativo) de la misma.
De la misma forma que en el lenguaje hablado, en el lenguaje escrito
encontramos a menudo expresiones que deben ser puestas en contexto para ser
comprendidas cabalmente.
Ejercicio # 9:
a. Lea el siguiente fragmento: El aula es el hogar del niño, por ello, allí
debe sentirse seguro y protegido; el docente es el soldado y su batalla debe
ser garantizar esa seguridad.
b. Explique el significado de este texto.
c. Muestre en qué se diferencia este significado del significado directo y
literal del fragmento.
d. Explique cómo y a partir de qué pistas y razonamientos usted puede
extraer un significado diferente al sentido literal del texto.
De otro lado, la habilidad pragmática también permite saber qué tipo de
discurso se introduce con una expresión. En Ecuador, por ejemplo, es frecuente
escuchar en las conversaciones cotidianas que, después de un reclamo, de una
solicitud de aclaración o de una pregunta sobre qué está pasando con un asunto
pendiente, la persona interrogada comience su intervención con la expresión:
“Verás....”. Cuando esto sucede, sabemos que lo que viene después,
generalmente, es una explicación y, dependiendo de la persona que lo dice, a
veces también sabemos que será una explicación larga, que dará muchas vueltas
al asunto.
Así también, en la comunicación oral y escrita podemos ver que cuando
aparecen expresiones como “pero” o “sin embargo”, lo que viene después es algo
que se opone a lo afirmado antes. Del mismo modo, expresiones tales pueden
anunciar la presentación de una dificultad que impide que el hecho afirmado se
lleve a cabo, pueden ser una justificación para que esto no se realice o
presentar una alternativa a lo afirmado inicialmente.
Así, podemos saber, aún antes de leer lo que sigue, que después de
determinadas expresiones podemos esperar un tipo determinado de afirmaciones.
Algunas expresiones de este tipo son, por ejemplo: “asimismo”, “y”,
“además”, “si... entonces”, “por consiguiente” y “por eso”, entre otras.
Realicemos algunos ejercicios de análisis de este tipo de expresiones y su
interpretación en el lenguaje oral:
Ejercicio # 10:
a. Tome la siguiente expresión cotidiana: “A fulano yo lo quiero un montón
y es mi amigo personal, pero...”.
b. Responda las siguientes preguntas con respecto a esa expresión:
i. ¿Qué se espera que el hablante diga a continuación de esta expresión?
ii. ¿Por qué cree que el hablante usa esta expresión, en vez de decir
directamente y sin preámbulos lo que suponemos que dirá en la segunda parte de
su discurso? ¿Cuál es la intención del hablante al usarla?
iii. ¿Qué relación existe entre la primera parte del discurso (la que
aparece en la expresión) y la segunda (la que se espera que se produzca a
continuación): son contradictorias, equivalentes, una consecuencia de la
otra...?
Ejercicio # 11:
a. Tome cada una de las siguientes expresiones, extraídas de un cuento
acerca de una campaña electoral entre los animales de la selva, escrito por
Martin Baltschett y Christine Schwarz (2005). Escriba lo que usted cree que
vendría a continuación de cada una de ellas:
i. El rey león aceptó la propuesta del rival e hizo que le pintaran un
cartel con su figura para promocionar su candidatura. Estaba orgulloso del
resultado ya que...
ii. El rey león aceptó la propuesta del rival e hizo que le pintaran un
cartel con su figura para promocionar su candidatura. Estaba orgulloso del
resultado pero...
iii. El rey león aceptó la propuesta del rival e hizo que le pintaran un
cartel con su figura para promocionar su candidatura. Estaba orgulloso del
resultado a pesar de que...
iv. El rey león aceptó la propuesta del rival e hizo que le pintaran un
cartel con su figura para promocionar su candidatura. Estaba orgulloso del
resultado y...
v. El rey león aceptó la propuesta del rival e hizo que le pintaran un
cartel con su figura para promocionar su candidatura. Estaba orgulloso del
resultado, por lo cual...
En el discurso escrito también podemos encontrar expresiones que tienen la
intención de minimizar algo negativo que se está diciendo y hacer que de este
modo lo negativo parezca menos grave de lo que la afirmación desnuda pudiera
parecer al lector. Expresiones como: “A pesar de los esfuerzos del equipo, no
se han logrado los resultados esperados”, muestran que los resultados no son
satisfactorios, pero tratan de destacar los esfuerzos, para compensar la impresión
negativa que esos resultados puedan proyectar.
Ejercicio # 12:
a. Construya una expresión completa que comience con: “pese a las buenas
intenciones...”.
b. Explique qué relación existe entre la primera (la sugerida) y la segunda
parte (la que usted introdujo) de la oración completa.
c. Explique qué significa esa expresión y cuál puede ser la intención de
incluir la expresión inicial en la oración completa.
En el discurso político, por ejemplo, son muy corrientes las expresiones
que tienen la intención de proyectar una imagen positiva de un líder, un
partido o un gobierno, aunque el contenido concreto de estas sea irrealizable,
o se contradiga con las acciones efectivas que estos llevan a cabo. Esto es lo
que, en el lenguaje de la ciencia política, se denomina demagogia.
Para cualquiera de nosotros puede resultar familiar, por ejemplo, que un
candidato presidencial diga que “durante su gobierno va a ver cómo se trabaja
el tema de los emigrantes, porque los emigrantes son ciudadanos de nuestro
país”. Una afirmación como esa puede sugerir la idea de que el candidato se
interesa por el tema de los emigrantes, pero omite la definición de alguna
acción concreta frente al tema. De este modo, el candidato puede conquistar el
voto de ciertos sectores de la población, pero al mismo tiempo eludir cualquier
obligación específica frente a ellos.
Un ejemplo similar puede ser el de un gobernante que declara: “estamos
trabajando en mejorar la situación de los servicios sociales para toda la
población, pero estamos también viendo de dónde saldrá el dinero, eso sí, sin
aumentar los impuestos...”. Como en ejemplos anteriores, los conocimientos y
habilidades pragmáticas que hemos desarrollado como usuarios competentes de la
lengua nos permiten saber que, más allá del significado explícito de este
mensaje, se teje toda una serie de significados e intenciones comunicativas
implícitas.
En este caso, por ejemplo, al lado de expresar la intención de mejorar los
servicios sociales, se están presentando las dificultades presupuestales que
existen para hacerlo, dificultades que además aparecen como dificultades aún
irresueltas, cuya solución está por verse. Adicionalmente, el discurso sugiere
la existencia de una virtual relación entre la mejora de los servicios sociales
y el aumento de los impuestos, aunque anuncia que no habrá tal aumento. Sin
embargo, la aparición de esta relación en el discurso lo que sugiere es que el
aumento de los impuestos sería la solución más normal para la falta de recursos
y que no aumentarlos sería en realidad lo extraordinario. De esta manera, el
gobernante lo que podría estar haciendo es preparar a la audiencia para una
eventual alza tributaria. Queda, pues, en evidencia cómo el conocimiento sobre
el funcionamiento pragmático de la lengua nos permite descifrar los
significados e intenciones comunicativas en grados crecientes de profundidad.
Ejercicio # 13:
a. Tome el siguiente texto y explique cuáles son las intenciones que se
pueden ver en las palabras de:
i. El presidente del Comité de la Banca del Senado.
ii. El candidato demócrata (Barack Obama).
iii. El presidente Bush.
b. Explique cuáles son las pistas (que están en el texto o que usted conoce
por las noticias que ha escuchado) que lo llevan a identificar estas
intenciones.
RESUMEN DE LAS ESTRATEGIAS PARA LA COMPRENSIÓN GLOBAL DE TEXTOS















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